Amanecer: el paseo comienza antes de la salida del sol, con salida del Hotel a las 4:30 de la mañana. Tiene inicio con la navegación, todavía en lo oscuro, por el río Cuiabá, escuchándose los sonidos que vienen de la mata con el despertar de sus moradores, mientras se espera la deslumbrante aurora pantanera. Duración: 2 horas.
Bahía del Candara Grande y Bahía del Bocaiuval: salida del hotel en barco, subiendo el río Cuiabá en dirección a la cuidad de Barão de Melgaço, adentrándose por las bahías. En el trayecto imágenes de rara belleza del Pantanal. A las márgenes de los ríos y bahías grande variedad de la flora y de la fauna. En las aguas tranquilas de las bahías el comportamiento tranquilo de las aves. A las márgenes de los ríos, gran cantidad de caimanes, aves, capibaras y sinimbus.
En el periodo de las inundaciones, esas aguas se transforman en un gran lago donde ocurren la procreación de los peces, reiniciando el ciclo de la vida del Pantanal.
Duración: 3:00 hs (Carandá) y 2:00 hs (Bocaiuval)
Paseos a los corixos: Salida de barco del Hotel, navegando por el río Cuiabá rumbo a los corixos del Moquén, Corixõn y Corixo Verde.
Los bugios (especies de monos) presentes en esas áreas, al final de la tarde, buscan un lugar próximo a las márgenes de los corixos para pernoctar. Las parejas de aranquãs se trepan; los biguás (ave acuática) se acomodan en los biueiros; los caimanes aprovechan los últimos rayos del sol; las japuíras (ave) se acomodan en sus “ bolsas de dormir”
Sinimbus (camaleón) disfrazados en las puntas de las ramas, probando la visión del observador. Con la puesta del sol, aves insectívoras, como el curiango, consumen centenas de insectos por noche. Y con la llegada de la noche, estando el cielo limpio, la naturaleza apremia al visitante con las celestiales imágenes de la Cruz del sur, la estrella de alba y la vía Láctea.
Duración: 2:00hs
Observación: El término Corixo (conocido como igarapé en la Amazonia eigapó en el Nordeste) designan un canal formado en época de inundación, dando salida a las aguas del campo, ríos y bahía. En el Pantanal llega a ser navegable durante parte del año; el término moquém es una denominación dada por los indios Bororo al local de donde se sacaban varas para hacer los palitos asadores con los cuales construían parrillas para asar la caza
Senda de los Nidos: lleva al interior de la RPPN SESC-Pantanal, la mayor unidad de conservación privada del Brasil con 106 mil hectáreas. Después de 15 minutos en barco por el río Cuiabá, el paseo es hecho a pie por diferentes paisajes, que incluyen cordilleras con mata ciliar, corixos, vaciantes de agua y campos naturales. A lo largo de la senda es posible observar especies de fauna y flora, así como rastros de animales silvestres, cuyos detalles van siendo explicados por el guía. El punto máximo del paseo es el ninhal (lugar de muchos nidos) de la frutilla, área de identificación de diversas especies de aves, en especial garzas blancas, cabezas secas y colectores, que hacen un espectáculo inolvidable con sus vuelos, sus nidos y sus sonidos. Duración: 2:30 hs
Enfoque nocturno: Salida en barco del hotel, después de la puesta del sol, con navegación nocturna por el río Cuiabá, bahías y corixos. Durante su extensión un guía pantanero, conocedor de los hábitos de la fauna, puede mostrar algunos animales y aves en reposo o en actividad alimentar.
Es entonces posible observar los ojos de los caimanes brillando en la oscuridad. Capivaras en las playas o nadando en bandos o asilados. Cardenales, magualis, biguatingas, urupapás componen en conjunto de las aves mas avistadas. También es posible observar los sinimbu, presa fácil de los clic de las cámaras al permanecer en reposo en la ramas de los árboles ribereños. El paseo posibilita aun conocer las flores que sólo abren y exhalan perfume en la noche, como la Viuviu y la Ninfea.
Duración: 1 hora